En el marco del Día Mundial del Reciclaje, desde Docena activamos una experiencia creativa y colectiva junto a la Municipalidad de Independencia y Ommo: La Fábrica de Manchas. Más de 150 niñes de la comuna de Independencia y de colegios de Quinta Normal participaron en este encuentro, donde la ropa en desuso se convirtió en materia prima para imaginar nuevas identidades, nuevas historias y nuevas posibilidades.
Diseñamos este workshop como una invitación al juego consciente. A partir de materiales descartados, facilitamos la creación de máscaras, no como disfraces, sino como dispositivos poéticos para reflexionar sobre lo que ocultamos, lo que mostramos y lo que podemos transformar.
Para nosotres, el reciclaje no es solo un acto técnico. Es también una herramienta pedagógica y simbólica. Un modo de mirar lo que se da por perdido y reconocer en ello una nueva oportunidad. Por eso, el corazón de La Fábrica de Manchas fue siempre educativo: generar una instancia donde las infancias pudieran explorar, tocar, imaginar y hacer, entendiendo que la sostenibilidad también se enseña con las manos.
Este tipo de actividades, más que conmemorar, buscan sembrar. En cada costura, en cada papel reciclado, en cada pregunta que quedó flotando, se activó la posibilidad de construir un futuro distinto. Uno donde lo descartado tenga voz. Uno donde el cuidado del entorno comience por una relación más amorosa con nuestros objetos y materiales.
Agradecemos profundamente a todas las instituciones que hicieron posible esta jornada, y especialmente a les niñes, que nos recordaron —una vez más— que reciclar también es imaginar.



