Durante abril y mayo de 2015, fuimos seleccionades para participar en la Semana de la Educación Artística (SEA), una iniciativa impulsada por la UNESCO junto a instituciones chilenas como el Ministerio de Educación, Balmaceda Arte Joven y la Universidad de Chile. La invitación fue clara: pensar la educación desde el arte, desde la creación, desde lo colectivo.
Desde Docena llevamos a cabo una serie de talleres en cinco colegios del Gran Santiago, incluyendo el Liceo Elvira Brady Maldonado (San Bernardo), el Complejo Educacional Joaquín Edwards Bello, el Liceo Polivalente Eugenio Pereira Salas (Pedro Aguirre Cerda) y el Centro Educacional San Ramón. En cada uno de estos espacios compartimos con estudiantes y docentes un proceso creativo centrado en el suprareciclaje como lenguaje educativo.
La pregunta que nos guiaba era simple y potente:
¿Cómo se vería un monstruo si estuviera hecho con los errores de la educación?
Durante semanas, trabajamos en construir esos monstruos: criaturas simbólicas hechas con telas desechadas, cartones olvidados, materiales recolectados en las propias escuelas. En el hacer compartido surgieron preguntas sobre el sistema educativo, sobre las estructuras que oprimen y los imaginarios que liberan. Cada monstruo fue, al mismo tiempo, una crítica y una propuesta.
Cerramos este proceso con una ceremonia de entrega de monstruos, donde cada criatura fue presentada, narrada y celebrada. Fue nuestra forma de decir que la educación puede y debe ser transformadora, lúdica, crítica y regenerativa.
Agradecemos a todes les estudiantes, docentes y equipos que confiaron en este recorrido. Porque en cada trozo de tela reutilizada también cosemos futuro.





