Mini documental de Camino en costura

Veinte artistas y niños crearon contenidos visuales en la isla Santa María, transmitiendo su vivencia única y amor por el lugar.

Cómo se cuenta lo que se vive intensamente, lo que se comparte con el cuerpo entero? Camino en Costura, nuestra residencia de arte colaborativo en la Isla Santa María, fue eso: una vivencia profunda, compartida, diversa y, por momentos, imposible de narrar. Pero aun así lo intentamos, porque creemos en la necesidad de dejar memoria, de abrir las costuras de la experiencia para que otros puedan asomarse.

Durante tres meses, más de 20 artistas y habitantes —entre elles, un grupo de niñes— convivimos, creamos, nos escuchamos. La isla, con su ritmo lento y su fuerza serena, nos abrazó. En ese entorno costero, tejimos narrativas individuales que se entrelazaron en una gran historia coral. Una historia hecha de tela, conchas, madera, recuerdos y afectos.

Este mini documental que hoy presentamos es un intento de capturar esa historia. No para encerrarla, sino para mantenerla viva. Sabemos que mucho quedó en la isla, guardado como secretos de arena y viento. Sabemos que hay gestos que no caben en una imagen. Pero también sabemos que contar es una forma de agradecer, de volver a pasar por el corazón aquello que nos transformó.

Camino en Costura no fue un ciclo cerrado. Fue una apertura. A nuevas preguntas, a nuevas formas de habitar el arte, la comunidad y el territorio. Elementos como los Nakama, esos seres simbólicos que inventamos juntes, hoy nos susurran que es posible vivir con más ternura, con más presencia, con más vínculo.

Gracias a la Isla Santa María por recibirnos, por mostrarnos su ritmo, por dejarnos habitarla con respeto. Gracias a cada persona que se sumó, que bordó una parte del camino con nosotres. Este video es para ustedes. Para volver. Para recordar. Para seguir.

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