Durante los últimos meses, desde Docena hemos estado trabajando en un proyecto que une dos mundos que nos apasionan: el textil y la educación. Invitades por el investigador y docente Héctor Opazo, de la Universidad Católica Silva Henríquez, nos embarcamos en una experiencia de diseño colaborativo con estudiantes de pedagogía y diseño, que dio origen a Ropoteka: un dispositivo móvil que invita a aprender a través del hacer, el juego y la reutilización.
Ropoteka es un artefacto pedagógico que lleva el suprareciclaje al entorno escolar como herramienta de aprendizaje colectivo. No es una sala de clases, pero puede convertirse en una. No es una máquina, pero pone en movimiento saberes, materiales y vínculos. Pensada para ser instalada en patios, salas o espacios abiertos, esta estructura liviana y móvil propone actividades donde niñes, docentes y familias exploran el reciclaje textil como una puerta hacia el pensamiento crítico, la creatividad y la regeneración.
El primer ensayo de Ropoteka se realizó en noviembre en la Escuela Novo Mar, en la comuna de San Joaquín, Santiago. Fue una jornada intensa y luminosa, donde la comunidad educativa se reunió en torno a actividades lúdicas, costuras colectivas y conversaciones necesarias sobre el consumo, el entorno y el hacer con las manos.
Desde Docena, diseñamos e implementamos los contenidos y materiales del dispositivo, poniendo a disposición nuestra experiencia en procesos formativos con enfoque en sostenibilidad, textil y educación transformadora. Fue una colaboración que nos permitió co-crear junto a estudiantes universitarios, docentes y una comunidad escolar abierta al cambio.
Creemos que Ropoteka tiene el potencial de replicarse en distintas escuelas y contextos. Porque cuando hablamos de regenerar, también hablamos de educar. Y cuando educamos con las manos, también abrimos el corazón.
Este es solo el inicio de una nueva forma de aprender: desde lo que se descarta, desde lo que se transforma, desde lo que se vuelve a imaginar.









